El flamenco es más que una música o un baile; es una expresión cultural rica en matices, emociones y tradiciones. La XXXV Semana Cultural de Actividades Flamencas de Paradas, a pesar de su cierre un tanto desangelado, sigue siendo un evento significativo que reúne a artistas y aficionados para celebrar esta forma de arte tan arraigada en la cultura española. Este año, el homenaje a Diego Clavel fue el punto culminante de una semana llena de actuaciones, emociones y, por supuesto, el inconfundible duende flamenco.
Un tributo a Diego Clavel
La jornada de clausura comenzó con una emotiva presentación por parte de Manuel Martín Martín, quien con palabras sinceras y emocionadas describió la grandeza personal y artística de Diego Clavel. Su discurso no solo resaltó las virtudes de Clavel como artista, sino que también reflejó la profunda conexión emocional que los flamencos sienten entre sí.
Manuel recordó cómo, a pesar de su retirada del cante, Diego sigue siendo considerado el artista más completo, un título que pocos pueden ostentar. Este reconocimiento, ligado a su trayectoria, fue el hilo conductor de la velada, donde las presentaciones cortas y concisas fueron el formato elegido para mantener la atención del público, a pesar de que la noche no alcanzó el fervor esperado.
Actuaciones que no lograron conectar
La primera en actuar fue La Yiya, quien, a pesar de su esfuerzo por conectar con el público, no logró el impacto deseado. Su interpretación de los tangos, influenciada por grandes como Mairena y Diego Carrasco, careció de la intensidad que el flamenco exige. En su actuación, los remates se sintieron flojos y algunos momentos clave no lograron resonar con la audiencia.
Las palmas, que deberían ser el motor del cante, fueron escasas y deslucidas, lo que afectó la atmósfera general del evento. La presencia de Manuel Vinaza y Joaquín González en la parte de las palmas no logró insuflar el compás necesario para elevar las actuaciones.
El brillo de María Jesús Bernal
Sin embargo, no todo fue desánimo en la clausura. La actuación de María Jesús Bernal se destacó como uno de los mejores momentos de la noche. Su capacidad para transmitir emociones a través de las seguiriyas y su interpretación de temas como los de Paco La Luz generaron un momento de conexión auténtica con el público, provocando fuertes ovaciones.
“Echó la asaúras hasta romperse la voz por seguiriyas, arrancándome algunos oles con la de Paco La Luz o la de Tío José de Paula.”
Las habilidades de Bernal, combinadas con una entrega apasionada, la posicionaron como la figura central de la noche. La bulería final, llena de melancolía y fuerza, resonó en la sala, recordando a todos la esencia del flamenco.
La diversidad de estilos en el cante
Otro destacado fue Raúl Montesinos, quien diversificó su repertorio con una mezcla de estilos que incluyó malagueñas, rondeñas y peteneras. Su interpretación de la soleá fue especialmente bien recibida, mostrando su dominio y habilidad para conectar con la tradición flamenca.
- Malagueña de La Trini
- Rondeña de Morente
- Cantes de Juan Breva
A pesar de algunos momentos de voz engolada, Montesinos logró establecer un diálogo musical que fue apreciado por el público, haciendo que su actuación se sintiera auténtica y llena de vida.
El arte de Rubito hijo y su compromiso emocional
Rubito hijo también dejó su impronta en la noche, defendiendo el cante con una sabiduría que se refleja en su estilo. A pesar de la tibieza general que caracterizó la velada, su interpretación de la soleá y los tanguillos de Cádiz proporcionaron un respiro y recordaron la importancia de la pasión en el flamenco.
Su capacidad para rendir homenaje a grandes como Mairena y Paco La Luz fue notable, aunque la falta de conexión emocional en algunos momentos impidió que su actuación alcanzara su máximo potencial.
La clausura en un ambiente de reflexión
La noche concluyó, siguiendo la tradición de la Reunión de Cante Jondo de la Puebla, con una ronda de tonás, donde los artistas se mostraron más que correctos en sus interpretaciones. Este cierre, aunque no alcanzó la apoteosis esperada, fue un recordatorio del poder del flamenco para unir a la comunidad.
Manuel Martín cerró el evento con una reflexión que resonó entre los asistentes. A pesar de las críticas constructivas hacia las actuaciones, su intención no fue herir, sino destacar un compromiso con la autenticidad del flamenco. Este compromiso se traduce en la necesidad de mantener la calidad y la esencia en cada actuación, buscando siempre la excelencia.
Un homenaje a la tradición flamenca
La XXXV Semana Cultural de Actividades Flamencas de Paradas, a pesar de su cierre desigual, sigue siendo un testimonio de la riqueza de la cultura flamenca. Los homenajes a artistas como Diego Clavel son fundamentales para mantener viva la llama de este arte. La comunidad flamenca tiene la responsabilidad de seguir apoyando a los nuevos talentos y a los veteranos que han cimentado el camino.
Este evento, aunque no alcanzó la explosión de emociones que muchos esperaban, sirve como un recordatorio de que cada actuación es una oportunidad para aprender y crecer. Es un espacio donde la tradición se encuentra con la innovación y donde cada artista aporta su voz única a un patrimonio cultural que sigue evolucionando.
Ficha artística
Clausura de la XXXV Semana Cultural de Actividades Flamencas de Paradas
La Comarcal, Paradas, Sevilla
5 de abril de 2025
Cante: La Yiya, Raúl Montesinos, Rubito hijo y María Jesús Bernal
Guitarra: Antonio Carrión y Manuel Jesús Carrillo
Palmas: Manuel Vinaza y Joaquín González
Presentador: Manuel Martín Martín

























