La guitarra flamenca es un arte que trasciende el tiempo y el espacio, y dentro de sus exponentes más prometedores se encuentra Alejandro Hurtado. Este joven alicantino ha capturado la esencia de la guitarra tradicional y la ha fusionado con su visión contemporánea. Hurtado, quien ha sido reconocido no solo por su destreza técnica, sino también por su profunda conexión emocional con el instrumento, está dejando una huella significativa en la escena musical actual. Su reciente trabajo y su participación en eventos destacados demuestran su compromiso con la preservación y evolución del flamenco.
La evolución de un maestro: Alejandro Hurtado
El 2023 fue un año importante para Alejandro Hurtado, quien lanzó su álbum Tamiz, una colección que refleja su viaje musical y su homenaje a las tradiciones flamencas. Este disco sigue a su anterior trabajo, Maestros del Arte Clásico Flamenco, donde tuvo la oportunidad de tocar guitarras que pertenecieron a leyendas como Ramón Montoya y Manolo de Huelva. Hurtado no solo es un intérprete; es un narrador que utiliza la guitarra como su voz.
Su próximo compromiso será en el prestigioso festival Desvarío de Barcelona, donde se presentará en dos fechas: el 16 y 17 de noviembre. En la primera actuación, tocará como solista tras una conferencia de Norberto Torres Cortés que resalta la importancia de Barcelona en la historia de la guitarra flamenca. En la segunda, compartirá escenario con la talentosa bailaora Patricia Guerrero, creando un diálogo artístico entre danza y música que promete ser inolvidable.
La conexión con las guitarras históricas
Cuando se habla de la relación de un músico con sus instrumentos, especialmente en el flamenco, se hace evidente que hay un vínculo profundo. Alejandro Hurtado tuvo su primer contacto con las guitarras de Ramón Montoya y Manolo de Huelva a través de una visita a la colección de Rodrigo de Zayas, un encuentro que resultó ser transformador.
Rodrigo, cuyo padre fue mecenas de Montoya, ofreció a Hurtado la oportunidad única de tocar guitarras que han sobrevivido al paso del tiempo. “Nunca habían dejado las guitarras a nadie”, recuerda Hurtado, “pero me dieron el permiso para grabar con ellas”. Este gesto no solo fue un regalo; fue una validación de su trabajo y su pasión por la música flamenca.
Las guitarras de Montoya y Manolo de Huelva tienen historias que contar, y Hurtado se siente afortunado de ser su intérprete. La guitarra de Montoya, apodada ‘La Leona’, destaca por su sonido potente y vibrante, lo que le confiere una personalidad única en el escenario. La otra guitarra, de Manolo de Huelva, presenta un timbre más moderno, pero ambas poseen un espíritu que se refleja en las interpretaciones de Hurtado.
El arte de tocar: una experiencia sensorial
La experiencia de tocar guitarras con tanta historia es palpable para Hurtado. “La Leona tiene un sonido delicado y lírico, y al tocar las cuerdas, la sala se llena de un sonido que invita a seguir tocando”, describe. Este tipo de conexión emocional es fundamental para cualquier músico, y en el caso de Hurtado, es una fuente de inspiración constante.
Las guitarras que posee son variadas, y cada una tiene su propia historia. Actualmente, cuenta con aproximadamente diez guitarras, incluyendo una Hermanos Conde de 1974 y otra de Manuel Reyes de 1987, ambas con un valor significativo no solo monetario, sino también emocional. “La más cara que tengo vale 10.000 euros, pero la de Umberto Wilkes podría alcanzar los 16.000 euros”, comenta, enfatizando la importancia de cuidar estos instrumentos históricos.
La influencia de Paco de Lucía y la búsqueda del pulso perfecto
Para Alejandro, uno de los momentos más significativos de su carrera fue cuando escuchó la antología de Paco de Lucía. En ese instante, supo que quería seguir el mismo camino. “La introducción de Entre dos aguas me impactó, y desde ese día supe que el flamenco era lo que quería hacer”, dice con admiración.
Hurtado reconoce que la técnica de Paco de Lucía iba más allá de la velocidad; se trataba de un control emocional excepcional. “Paco tenía un pulso perfecto, un ritmo que nunca perdía, incluso cuando tocaba con fuerza”, explica. Esta habilidad es difícil de alcanzar, y es un rasgo que Alejandro aspira a emular en su propia música.
El ambiente flamenco de Alicante y su legado musical
Alicante, tierra natal de Hurtado, ha sido cuna de numerosos músicos talentosos. Junto a él, destaca Yerai Cortés, otro gran representante de la guitarra flamenca. “La Comunidad Valenciana ha dado grandes guitarristas como Francisco Tárrega y Mario Escudero”, menciona Hurtado, subrayando la rica tradición musical de la región.
El aire de Alicante, con su mezcla de influencias culturales, ha contribuido a la formación de artistas que continúan llevando el flamenco a nuevas audiencias. La comunidad de músicos de la zona se apoya mutuamente, creando un ambiente propicio para la innovación y la preservación del arte flamenco.
Colaboraciones y el arte de acompañar
La colaboración con otros artistas es esencial en el flamenco, y Hurtado ha tenido la oportunidad de trabajar con diversos músicos y bailaores. Su próxima actuación con Patricia Guerrero no es simplemente un acompañamiento; es una experiencia colaborativa. “No es que yo toque y ella baile detrás, sino que creamos un recorrido juntos a través de la historia de la guitarra flamenca”, explica Hurtado.
Este enfoque resalta la importancia de la comunicación y la conexión entre los artistas, lo que enriquece la experiencia para el público. Alejandro se siente igualmente cómodo como solista, disfrutando de la intimidad que ofrece tocar solo, pero también valora el entendimiento que surge al trabajar en conjunto con otros.
Legado y aprendizajes en su carrera
Hurtado ha tenido la suerte de aprender de grandes maestros, incluyendo a Mayte Martín, con quien ha trabajado durante varios años. “Soy su discípulo”, dice con humildad, reconociendo que su experiencia con ella le ha permitido entender mejor el flamenco y la logística de las giras. “Me enseñó no solo a tocar, sino a estar en el escenario, a prepararme para un espectáculo”, agrega.
La admiración por otros grandes del flamenco, como Enrique Morente, también es evidente en sus palabras. La conexión emocional y la búsqueda de autenticidad en la música son elementos clave que Alejandro valora profundamente. “Morente fue un creador que supo tomar las riendas de su carrera, y me habría encantado acompañarlo en su música”, confiesa.
El futuro de Alejandro Hurtado
Con un futuro prometedor por delante, Alejandro Hurtado es un referente en la música flamenca contemporánea. Su búsqueda por la perfección, su respeto por las tradiciones y su deseo de innovar son cualidades que lo destacan en una industria en constante evolución. Con cada actuación, cada grabación, y cada colaboración, sigue construyendo su legado, asegurando que la guitarra flamenca continúe resonando en los corazones de muchos.

























